Exportar: jugar en otra categoría

Por Pablo Furnari

Hace muchos años que estoy relacionado al mundo de los negocios Pyme, en especial promoviendo e incentivando a que aquellas que nunca exportaron realicen su primera exportación. Siempre la pregunta es: exportar es fácil o difícil? La verdad que no lo sé!

 

Cualquier actividad puede tornarse fácil o difícil dependiendo de muchos aspectos. Lo único que con absoluta convicción puedo decir es que exportar es “Jugar en Primera”. Es mas…diría que dependiendo si es una Pyme de LatAm, europea, etc. es como jugar la Libertadores o la Champions.

Veamos.

Ser una empresa internacional puede ser una opción o no, pero sin duda pone a la empresa en otra categoría e incrementa su valor, especialmente si ha dado pasos mas allá de la exportación desarrollando operaciones productivas o cuenta con filiales en otros países.

Iniciar la aventura exportadora es un desafío muy fuerte para la PyME, y es natural que surjan dudas o reservas sobre el destino final del esfuerzo que se acomete o simplemente de los resultados del proceso de internacionalización que se está encarando, pero el premio si el proceso es exitoso es grande: en primer término la trascendencia y el autodominio sobre su propio destino, y en segundo lugar la sustancial valorización de la empresa en su conjunto.

Plantearse que nuestro cliente puede estar en cualquier lugar del mundo y que es posible acceder a él, si realmente ofrecemos productos o servicios con propuestas de valor diferenciales, es un interrogante que todo empresario de PyME se ha de responder con magnanimidad, realismo práctico y pensamiento estratégico.

Toda gran empresa alguna vez fue PyME y vivió los desafíos del crecimiento y los dilemas de como y por donde hacerlo. También tuvo que decidir lanzarse o no a un proceso de internacionalización y una vez decidido a transitarlo enfrentó una “Primera Exportación”.

Solo un ejemplo local para poner este planteo en perspectiva: piense en Arcor, que nació hace mas de 50 años en Arroyito -provincia de Córdoba- y en sus orígenes fabricaba caramelos. A donde llegó hoy no es por casualidad, alguien la soñó, alguien tomó la decisión de exportar, algunos participaron de la primera exportación, ahí se disparó su proceso de internacionalización. Hoy exporta a decenas de países, a llegado a China e India y tiene operaciones industriales en varios países de latinoamérica. Podemos decir que es una de las denominadas empresas multilatinas y va en camino de ser una empresa global, si que ya no lo es.

Si una PyME no se ha planteado seriamente cruzar la frontera exportando no debería dudar en estudiarlo, hay muchas razones que avalan una salida al exterior en un mundo tan competitivo y tan cambiante como el actual.

También deberá considerar que agregará complejidad a sus operaciones, que el lanzarse tendrá múltiples y positivas (si así consideramos al aprendizaje) consecuencias en todas las dimensiones de la organización, que requerirá mucho compromiso de parte de los dueños y una fuerte involucración del equipo directivo, que sin duda deberá ser reforzado.

Las PyMEs no suelen contar con talento directivo excedente. Como toda nueva iniciativa debe encararse con prudencia y tomando los recaudos del caso, teniendo muy en claro cuando se cruza el umbral de no retorno y sin poner en riesgo la continuidad de la empresa.

Cerrando con el ejemplo futbolero del inicio: como sucede con muchos equipos “pyme” que para hacer una buena Libertadores o Champions descuidan el campeonato local, tratemos que en esta nueva forma de concebir a nuestra empresa como exportadora, no descuidar el mercado interno y entender que exportar es jugar en otra categoría.

 

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